-¿Cómo te encuentras Lucas?
–pregunté con voz dulce.
-Ejem, bien. –tosió él. –
¿Qué tal lo habéis pasado?
-¡Muy bien! Tienes que
verlo, te encantará. –dije con ilusión. –Creo que aún tienes fiebre. ¿Qué has
estado haciendo?
-Me alegro…Pues no mucho, he
estado durmiendo un buen rato y luego me he tumbado a ver una película.
–explicó cansado.
-¿Has comido algo en todo el
día? –pregunté seriamente.
-Em… sí. –mintió él.
-Lucas… No me mientas, sabes
perfectamente que tienes que comer. –le espeté. –Ahora mismo voy a la cocina y
te preparo sopa de pollo.
-No, Júlia, no quiero comer.
No tengo hambre. –me contestó. –Gracias pero no quiero nada sólo que me dejen
dormir tranquilo.
-Me da igual Lucas. Tienes
que comer. –dije zanjando la conversación y dirigiéndome a la cocina.
Le preparé la sopa a mi
hermano y se la llevé al sofá, donde seguía tumbado con los ojos medio cerrados
viendo la película que echaban por la televisión.
-Oye Lucas, ¿No tienes nada
que contarme? –le pregunté dándole el plato de sopa. -¿Qué pasó anoche en la
fiesta? Llegaste a las 4 de la madrugada.
-Ejem, gracias Júlia. –dijo
aceptando al fin comer. –Bueno es una historia un poco larga.
-Tengo tiempo Lucas.
–respondí muy seria. Me daba miedo lo que le hubiera pasado.
-Bien…Pues verás, Will y tú
os fuisteis sobre las 2 de la madrugada o así pero Noah y yo quisimos quedarnos
a bailar un rato más. Todo iba perfecto pero de repente me empezó a doler el
estómago, y era debido al Gin Tonic,
no me había sentado muy bien. Así que fui al baño y Noah se quedó en la pista
de baile. Volví a los 5 minutos o así pero no veía a Noah por ningún lugar.
Empecé a preguntar y unas chicas me dijeron que había entrado al baño. La
encontré allí, estaba llorando y me explicó que le acababa de llamar su madre;
su hermana tuvo un accidente. Y la llevé al hospital, por eso llegué tan tarde.
–explicó con lágrimas en los ojos.
-Pobre Noah, ¿Sigue en el
hospital? –pregunté apenada. Noah debía de estar destrozada.
-Sí, la he llamado antes y
le he dicho que no he podido ir porqué me encuentro mal pero le he prometido
que la iremos a ver dentro de unos días.
-De acuerdo Lucas. –dije
zanjando el tema y abrazándole fuertemente. –Cuando te encuentres mejor le
haremos una visita.
-Gracias Júlia. –agradeció
él secándose las lágrimas y volviendo a sonreír. -¿Vemos una peli? La que
estaban dando acaba de terminar.
-Por supuesto. –contesté
devolviéndole una sonrisa. – ¿Cuál quieres ver? ¿Comedia, terror, drama…?
-Ejem, ¿Qué tal una de Harry Potter? –propuso Lucas.
-¡Vale! Pon la tercera por
fa, es mi favorita. –dije con ilusión.
-Ok, yo pongo la peli y tú
haces las palomitas. –contestó él levantándose del sofá y yendo a su habitación
a por la película.
Nos sentamos en el sofá,
cogimos mantas y zumo de melocotón, y vimos la película tranquilamente. Tras
dos horas y poco más nos levantamos del sofá y nos fuimos a dormir. Me costó
mucho dormirme y apuesto a que a Lucas le pasó lo mismo. Estaba muy preocupada
por Noah, quería ir a verla lo antes posible.
Al día siguiente me levanté
más tarde de lo normal y fui a ver como estaba Lucas, seguía sintiéndose mal y
me daba pena dejarle solo en casa otra vez. Estaba yendo a desayunar cuando
empezó a sonar What Makes You Beautiful
de One Direction, sonaba mi móvil. One Direction era mi grupo musical
favorito aparte de Maroon 5. Bueno,
el caso es que Will me estaba llamando:
-¿Diga? –dije yo.
-Hola Júlia, soy Will.
Perdóname pero hoy no puedo llevarte a ningún sitio, mis padres y mi hermana
llegan des de San Diego y tengo que
ir a buscarlos al aeropuerto. Lo siento muchísimo, de verdad. –expresó él
sincero.
-No te preocupes, Will. No
importa, te iba a llamar para decirte que mi hermano no se encuentra aún bien y
me voy a quedar todo el día con él.
-Ok, que se mejore. Ya te
llamaré y quedamos Juliette.
-Jeje, vale. ¡Adiós! Besos.
–dije colgando el teléfono.
Colgué el teléfono y me
dirigí de vuelta a la cocina para desayunar. Desayuné dándole vueltas aún al tema
de Noah, pensando en Will y en mi hermano. Pensé que me había venido bien que
Will no pudiese hacer de guía hoy, así podría pasar el día a solas con Lucas. Estaba
pensando en que podríamos hacer este día cuando mis pensamientos fueron
interrumpidos por mi hermano:
-¿Estás bien Júlia?
–preguntó mi hermano cogiendo una tostada con mermelada del plato.
-Eh...sí, por supuesto. ¿Por
qué no iba a estarlo? –contesté mientras se desvanecían mis pensamientos.
-No sé, tenías la mirada
cómo…perdida. –explicó él engullendo su tostada.
-Sólo estaba pensando. –dije
seriamente. – ¿Te encuentras mejor?
-Ejem, sí. Ya estoy mejor
pero prefiero quedarme hoy en casa. ¿Tú qué tienes pensado hacer hoy Julii?
¿Has quedado con tu “novio”? –preguntó con mirada pícara.
-Primero, no he quedado con
Will; su familia llegaba hoy des de San
Diego y tenía que ir a recogerlos al aeropuerto. Segundo, él no es mi
novio, Lucas. –repuse aún con tono serio.
-Vale, vale. No te enfades
J. –contestó mi hermano. –Si no has quedado con Will, ¿Qué vas a hacer hoy?
-Pues había pensado en
quedarme contigo hoy pero si no quieres me iré a dar una vuelta. –le expliqué
esbozando una pequeña sonrisa.
-Quédate conmigo, por fa,
por fa... –suplicó él poniendo cara de cachorrito.
-Jaja, deja de hacer ya el
tonto. –dije dándole una colleja en la nuca y suspirando. –De acuerdo, me
quedaré contigo.
-¡Yupi! –exclamó Lucas con
tono infantil dando saltitos. –Voy a ducharme.
Lucas se levantó de la mesa
y se dirigió al cuarto de baño. Recogí los platos del desayuno y esperé a que
mi hermano saliera de la ducha para yo poder entrar. Me duché y me fui hacia mi
habitación para vestirme. Nos íbamos a quedar todo el día en casa así que me
puse cómoda. Escogí unos pantalones de chándal cortos grises, una camiseta de
tirantes rosa claro y unos calcetines largos de rayas blancas y grises para
estar por casa. Me dejé el pelo suelto, con sus ondas naturales e hice mi cama.
Terminé de recoger mi habitación y me tumbé en el sofá, esperando a que mi
hermano saliera de su habitación. Lucas apareció al poco rato vestido también
con un chándal gris, parecido al mío. Me incorporé en el sofá dejando espacio a
mi hermano para que se sentase. Lucas encendió la tele y nos pusimos a ver unos
dibujos animados que daban cuando éramos pequeños. Estuvimos viéndola un rato
hasta que Lucas se cansó de escucharla en inglés, cogió el mando de la tele y
comenzó a tocar botones hasta que consiguió poner el audio en castellano. El
día transcurrió lentamente, pasamos la mañana y gran parte de la tarde viendo
la televisión. El cielo había estado nublado toda la mañana, hasta que hacia
las 6 de la tarde comenzó a llover fuertemente. Nos cansamos de ver la tele así
que la apagué y comenzamos a jugar al ajedrez. Tras diez largas partidas en las
que Lucas me ganó dejamos de jugar.
-Eres un tramposo, Lucas.
¿Cómo puede ser que hayas ganado todas las partidas? –bromeé fingiendo estar
molesta.
-Ja-ja, ¿Yo tramposo? No es
mi culpa que tú seas, además de una pésima jugadora de ajedrez, una malísima
perdedora. –se burló Lucas como respuesta.
-Ya, claro. Lo que tú digas…–repuse
yo sarcástica. –Bueno, ¿dejamos ya de jugar?
-Sí, al final uno se cansa
de ganar todo el rato. –se mofó él con chulería.
Nos reímos por el comentario
tonto de mi hermano y recogimos el juego de mesa. Yo ya estaba un poco cansada
y no tenía hambre por lo que decidí irme ya a dormir:
-Oye, Lucas. Me voy a la
cama. –dije bostezando y me acerqué a besarle la mejilla. –Buenas noches.
-¿No piensas cenar Juli? –me
preguntó. Negué con la cabeza y él me devolvió el beso en la mejilla. –Ok,
buenas noches hermanita.
Entré en mi habitación y
solté un pequeño gritito. Vi a Will sentado en el la repisa de mi ventana.
-¿Will? –pregunté extrañada
y él me sonrió. -¿Qué haces tú aquí?
-Necesitaba hablar contigo,
Júlia. –contestó él sincero.
Me encanto!! Qué sera que le dirá Will a Júlia?? Estoy ansiosa por saber!! Siguela prontoo!! Besos...te quiero :)
ResponderEliminar¡Me alegro^^!Lo verás en el próximo capítulo...
EliminarBesos y yo también :D
Jajajaja soy súper ansiosa...Besos te quiero :)
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