domingo, 30 de septiembre de 2012

Capítulo 16 Hard Rock Café

Will y Noah se fueron cada uno a sus respectivas casas y yo, lo primero al llegar a la mía fue ducharme. Odio tener el pelo sucio, es asqueroso. Tras una larga y relajante ducha me vestí con un chándal gris para estar por casa y me sequé el pelo. Me tumbé en el sofá a ver la tele, pensaba pasar el día entero vagueando, estaba cansada y no tenía ganas de nada más. Encendí el televisor y salieron automáticamente las noticias. Tragedia tras tragedia… El hombre del tiempo anunció que hoy las temperaturas subirían más de lo normal. Ahora sí, estábamos en pleno verano. Espera un momento… ¿Pleno verano? Eso significaba que ya estábamos en agosto y que me quedaba menos de un mes en esta maravilla de lugar. Maldición… Debo pensar algo y quedarme al menos hasta septiembre.

-¡Eii hermanita! –chilló Lucas entrando al salón y alborotándome el pelo. – ¿Qué haces?

-¿A ti que te parece? –pregunté risueña.

-Mm… creo que estás viendo la tele. –bromeó pensativo.

-Felicidades, Einstein. –ironicé dibujando una sonrisa. – ¿Vas a hacer algo hoy?

-Eh, sí…Creo que me voy a pasar el día tirado en el sofá viendo la tele, ¿Y tú?

-Pues no sé en qué sofá porque este me lo he pedido yo para todo el día.

-Ja-ja, que graciosa. –contestó mi hermano tirándose encima de mí aplastándome por completo.

-¡Ah! Quita de encima, animal. –grité pegándole puñetazos como podía.

-Di que compartirás el sofá conmigo o atente a las consecuencias. –dijo él perversamente.

-Vale, vale… Me rindo, tú ganas y ahora salte de encima de mí. –dije cansada. Me estaba aplastando las costillas y no podía respirar.

Se levantó victorioso y suspiré jadeante, al fin podía respirar. Me recogí un poco dejándole un hueco para que pudiera sentarse. Siempre se salía con la suya el muy cabrón. Le miré mal y sonrió maliciosamente.

-¿Ves? Al final, nos terminamos entendiendo siempre. –dijo con esa sonrisa de triunfo en la cara. –Pásame el mando, porfa.

-¿Qué? –pregunté incrédula fingiendo estar ofendida. – ¿Encima que te dejo sentarte en el sofá, me pides el mando? De eso nada, monada. Lo que veremos lo escojo yo, que por tu culpa casi muero ahogada y aplastada por tu enorme trasero.

-No seas exagerada. –murmuró cruzándose de brazos. –De acuerdo, tú decides…

Sonreí satisfecha al ver que lo aceptaba fácilmente. Mi plan para echarle del sofá iba bien encaminado. A la media hora ya estaba hasta las narices y se levantó del sofá dejándolo completamente libre para mí. Sonreí con mucha más satisfacción que antes. Sí, mi plan había funcionado a la perfección. Consistía en amenazarle con ponerle películas moñas que odia, y así lo hice. Lo tendré en cuenta para próximas ocasiones. Bostecé cansada. Tenía tanto sueño que no pude evitar dormirme en cuestión de minutos.

Desperté después de haber soñado con qué unos monos de colorines me atacaban con plátanos. Qué extraña la mente humana. En fin. Me levanté perezosamente y fui a buscar mi móvil para consultar la hora. Las 4.30 de la tarde. ¿Enserio había dormido tanto? Dios mío… Lo extraño fue que Lucas no me hubiera despertado solo para fastidiar. Tenía un mensaje de Berta. Mi mejor amiga en España, la verdad es que había hablado poco con ella en este tiempo que llevaba en Nueva York, pero no porque no quisiera. A parte de que la mayoría de días estaba muy ocupada, los mensajes son caros. Y más si los mandas desde Europa a América. Tampoco tenía internet aquí así que… Le contesté rápidamente y me fui a por un vaso de Cola Cao  a la cocina. Mmm… me encantaba. Entré en la habitación de mi hermano para ver si estaba. Efectivamente, durmiendo como casi siempre. ¿Y ahora qué podía hacer? Me aburría bastante así que decidí vestirme y salir a dar una vuelta por el barrio. Me puse un vestido amarillo de tirantes muy fresquito para una calurosa tarde de agosto y mis tacones también amarillos. Vaya… Hacía tiempo que no me los ponía, ni siquiera sabía por qué me los había traído pero eran mis favoritos. Me peiné y me maquillé lo justo. Salí de casa únicamente  con mi móvil. Empecé a dar vueltas por el barrio, no lo había visto demasiado en todos estos días y me apetecía ver el ambiente que había aquí. Me gustaba ver el estilo de vida que tiene la gente en los barrios de las grandes ciudades. Si solo vas a los sitios turísticos no tiene gracia. ¿En los sitios típicos qué hay? Pues turísticas a punta pala, como yo. Pensando en tantas cosas me perdí. A decir verdad, no iba demasiado atenta intentando recordar las calles por las que andaba. Razón por la que me perdí. ¿Y ahora qué?, pensé algo nerviosa. Decidí relajarme y entrar a bar que vi, llamado Hard Rock Café, me sonaba de algo el nombre. ¡Ah sí! En Barcelona también había uno. Era un local grande y bien decorado. La mayoría de los clientes eran chicos jóvenes de más o menos mi edad. Tomaban cafés y charlaban animadamente mientras música rock sonaba de fondo. Me gustaba ese lugar. Me acerqué a la barra para pedir un café y ya de paso preguntar dónde me encontraba. En el mostrador se encontraba un chico rubio, de ojos grises, un tanto atractivo. Me recordaba a alguien.

-Buenas tardes señorita, ¿Qué desea? –preguntó amablemente el chico.

-Hola, un café con leche, por favor. –respondí educadamente.

-En seguida se lo traigo. –sonrió el muchacho y se marchó en busca de mi pedido. Me quedé pensando en qué su cara me sonaba de algo. –Aquí tiene.

-Oh, em… Muchas gracias. –respondí un poco despistada. – ¿Cuánto es?

-Eh, serán 2’50 $, por favor.

-Disculpe, ¿Sabría decirme cómo puedo volver a los apartamentos Kore 92? He salido a dar un paseo y bueno, no sé cómo volver. –expliqué algo nerviosa.

-Sí, señorita. Si quiere le puedo acompañar aunque no salgo hasta dentro de 10 minutos. –respondió sonriente.

-Oh, ¿de verdad? Muchísimas gracias. Por cierto, soy Júlia. –dije tendiéndole la mano a través del mostrador.

-Espera un momento, ¿Júlia? ¿Júlia Gómez? –preguntó pensativo y asentí. –Soy Dani, ¿no te acuerdas de mí?

-¡Dani! Dios mío, ¿De verdad eres tú? –exclamé emocionada. Madre mía, cuanto tiempo había pasado. Dani y yo íbamos juntos a la escuela y solíamos quedar los fines de semana para jugar por las tardes con mi hermano. Cuando empezó el instituto, él se fue a vivir a Madrid y ya no nos volvimos a ver. Salió de detrás del mostrador y fui corriendo a abrazarle.

-Dios, Juli. Estás guapísima. ¿Qué haces tú por aquí? –dijo él riendo.

-He venido a  Nueva York a pasar el verano, ¿Y tú? Desde que te marchaste a Madrid no he vuelto a saber de ti. –respondí emocionada.

-Vaya, eso es genial. Pues hace dos años que vivo aquí. –dijo él sacándose el delantal. –Oye, salgo ahora mismo del trabajo. ¿Qué te parece si nos sentamos a recordar los viejos tiempos?

Reí y asentí contenta. No me lo podía creer, era Dani. Le había echado tanto de menos estos años. Nunca pensé que le volvería a ver, y mucho menos en otro continente. Nos sentamos en una mesa del bar y allí pasamos la tarde, recordando viejos tiempos y explicándonos estos últimos años.

-¿Cómo está Lucas? –preguntó sonriente. – ¿También está aquí, en Nueva York?

-Jaja muy bien. Sí, está en la ciudad. Se ha quedado durmiendo en el apartamento.

Me estuvo explicando todo sobre estos últimos años. Me dijo que se fue a vivir a Madrid por su padre, que ahora trabaja allí, y que estudia en la ciudad desde hace dos años. Pasamos horas y horas hablando. Teníamos millones de cosas que contarnos el uno al otro. Pasé una tarde estupenda con Dani, su compañía siempre había sido muy agradable, pero al crecer aún más. No me di ni cuenta cuando ya eran las 20.30, era bastante tarde y mi hermano estaría preocupado por mí.

-Ha sido genial volver a verte, Dani, pero me tendría que ir. Mi hermano debe de estar buscándome. ¿Nos volveremos a ver? –dije esperanzada. –

-Por supuesto, Juli. Cuando quieras. Mira, te doy mi número de teléfono y cuando te apetezca me llamas y quedamos. –dijo él sonriendo tiernamente. Me apunté su número en la agenda del móvil y le di el mío. – ¿No querías que te acompañara a casa?

-Sí, por favor. No tengo ni idea de cómo volver. –agradecí dándole un abrazo.

Fuimos hablando todo el camino hasta llegar al apartamento.

-Aquí es. Muchísimas gracias, Dani. No sé cómo habría vuelto a casa si no fuera por ti. –dije riéndome de mí misma. –¿Quieres subir y ves a Lucas?

-No hay de qué, guapa. Me encantaría pero he quedado con mi novia para cenar. ¿Te parece bien si mañana te llamo y quedamos? –respondió él.

-Pues claro, Dani.  Mañana hablamos. –le di un abrazo y me terminé de despedir de él.

Abrí el portal y entré rápidamente a casa. Estaba bastante cansada, la verdad. Tenía sueño pero no ganas de irme a dormir todavía. Cuando llegué, Lucas estaba tumbado en el sofá durmiendo. Hay qué ver lo que duerme este niño… Parece una marmota. Le pegué un susto provocando que se despertara atemorizado.

-¿A qué no sabes a quién me he encontrado? –pregunté con aire misterioso.

-Em, déjame que piense. –dijo sarcástico. –No tengo ni idea.

-¡A Dani! –chillé emocionada. – ¿No es genial?

-¿Dani? ¿El mismo Dani que se fue a vivir a Madrid? –preguntó desconcertado. Que yo supiera sólo conocíamos a un Dani.

-Ese mismo. El mundo es un pañuelo. –dije sentándome en el sofá.

-Y que lo digas. –añadió. –Debo decir que ésta vez me ha sorprendido hasta a mí.

Le conté lo qué había hecho durante toda la tarde y decidimos ver una maratón de películas románticas. Me encantaba hacer eso. Hicimos palomitas y me bebí un enorme vaso de leche con Cola Cao. Una noche perfecta. Vimos mis favoritas: la tercera y sexta parte de Harry Potter, En el estanque dorado, Notting Hill y por supuesto, Monstruos S.A. Me tuve que tragar también la de Buscando a Nemo. Cómo odiaba esa película. Le tenía mucha manía. De pequeña me daba miedo y ahora no la soportaba. Pero era la favorita de Lucas y tuve que aguantarme, aunque por suerte me dormí viéndola. No sé qué hora de la madrugada debía ser cuando acabamos de ver la maratón. Seguramente serían las tantas pero preferí no atreverme a consultarlo. Me puse el pijama y me fui a dormir. Estaba molida así que me dormí al instante. 

7 comentarios:

  1. Me encanto linda,espero que no haya problemas entre Will y Dani! Jajaja siguela cuando puedas...Soy tu lectora fiel,no lo olvides...te quiero :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alergo mucho de que te guste,me alegras el día con tus comentarios^^
      Jeje,esperemos que no.Lo intentaré,¡muchas gracias por comentar!
      Te quiero xx

      Eliminar
    2. Mi deber como lectora fiel es alegrarte con mis comentarios linda,yo te quiero más...besos!

      Eliminar
    3. ¡Gracias guapa!

      Te quiero mucho xx

      Eliminar
    4. De nada hermosa,te quiero más :3

      Eliminar
  2. Next ya! Tienes que subir cuando puedas, rizitos. ¡Necesito leer tu novela! Jajaja, en fin, que espero que no haya problemas entre Dani y Will y que no se pongan los cuernos e.e Venga, a escribir <3 Tequiero muchísimo rudolph, beshitos :3

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja,ya estoy acabando,petarda.Subiré dentro de unos días si no me da mucho palo :")Tranquila,que no creo que pase nada grave, pero bueno...Jajajaj vale,malpensadora ^_^
      T'estimo moltísim neni <3 Besos xx

      Eliminar