-¿Tienes
una tienda de campaña en tu coche y no sabes montarla? –le pregunté riéndome.
-¡Eh!
Sí que sé montarla pero no recuerdo demasiado como se hacía. –se excusó él
inocentemente. –Además, no es mía. Es de mi primo George.
-Jajaja,
vale. –reí mientras él se cruzaba de brazos fingiendo estar enfadado. Le di un
beso y sonrió levemente. –No te enfades, tonto.
-No
me enfado, Juli. –replicó con voz de niño pequeño. Me reí de sus payasadas y
seguí dándole besitos.
-¡Cursis!
–dijo Lucas riendo por lo bajini, aunque todos le oímos. Noah le pegó una
colleja cariñosamente para que se callara. Y Will y yo le miramos mal. Los
cuatros estallamos en carcajadas y continuamos intentando montar las tiendas.
Tras
media hora larga, conseguimos montar las dos tiendas de campaña. El atardecer
del sol aún duraba, aunque quedaba poco para que anocheciera. Debían ser las 8
o así de tarde.
-¿Qué
queréis hacer para pasar el rato? –preguntó Lucas sentándose en la fría arena.
-Podríamos
hacer una hoguera. –propuso Noah sentándose a su lado y abrazándole.
-¡Me
parece bien! –afirmó Will sonriendo.
-Vamos
a buscar algo de leña; palos y todo lo que nos pueda servir y lo traemos aquí.
–dije. – ¿Qué os parece si vamos Will y yo por un lado, y vosotros por otro?
Cuando antes acabemos mejor… Por cierto, si veis algo comestible, cómo moras, o
alguna fruta, cogedlas. Sólo tenemos un par de sándwiches para cenar.
Los
tres asintieron y se levantaron. Will y yo nos adentramos en bosque recogiendo
todo tipo de ramas y otras cosas que veíamos que podían servir para encender la
fogata. Al cabo de media hora o así, regresamos a la playa del lago. Los dos
íbamos cargados de ramas y piedras, yo me había guardado algunas moras que
había encontrado, en los bolsillos. Cuando llegamos, allí estaban mi hermano y
su novia encendiendo la hoguera con lo que habían recogido del bosque. Les
ayudamos a encenderla y fuimos aportando también nuestras ramas. Me quité las Converse, y me dirigí al muelle del lago
para sentarme a pensar. Me apetecía mucho sentarme y disfrutar de la
tranquilidad del lugar. Will, Lucas y Noah se habían quedado allí hablando
sobre música. Me sentía muy feliz en aquellos momentos, realmente feliz. Estaba
siendo sin duda el mejor verano de mi vida, con la mejor compañía que en esos
momentos podía estar teniendo. ¿Todo esto era real? Pensé en Will, cada día le
quería más, era encantador. Noah se había convertido en mi mejor amiga en todo
este tiempo. Y Lucas, bueno, Lucas era mi hermano, a él ya le quería muchísimo
antes de venir. Aun así, sentía que este viaje nos estaba uniendo mucho más de
lo que ya estábamos. No me di ni cuenta, pero estaba sonriendo como una boba.
Feliz… Era tan feliz. No pude evitar sentirme un poco triste por lo de mis
padres, pero eso ya estaba superado. No debía pensar en ello más, no era mi
problema. Las semanas habían pasado muy rápidas desde que llegamos, pero aún me
quedaba algo más de un mes en este lugar tan alucinante. Los recuerdos de las
últimas semanas iban pasando con imágenes en mi mente. Cuando conocimos a Noah
en el avión, T.J. Thyne, las visitas
guiadas por toda la ciudad con Will, la fiesta, el primer beso con Will, Six Flags… En la mayoría de mis
recuerdos, Will estaba presente. Había hecho tanto por mí, en todo este tiempo.
¿Qué podría hacer yo a cambio? Recordé aquella noche en que Will y yo estábamos
tumbados en el césped de Central Park.
Me habló sobre su familia, que vivía en San
Diego, y también sobre su abuelo Thomas, que vivía en Dakota del Sur. Me dijo que echaba de menos aquellos veranos en su
granja. ¡Bingo! Miles de planes invadieron de pronto mi mente. Me costaría
llevarlos a cabo, pero si me lo proponía, lo conseguiría.
-¿Qué
haces aquí sola, peque? –preguntó Will sentándose a mi lado. Estaba tan
sumergida en mis pensamientos que ni me
había percatado de su presencia.
-Pensando.
–giré mi cabeza y le dediqué mi mejor sonrisa.
-¿Y
en qué pensabas? –preguntó rodeándome con sus musculosos brazos.
-Pensaba
que todo lo que me está ocurriendo no puede ser real. –sonreí y me miró
desconcertado, preguntando con la mirada. –Pensaba en este maravilloso verano,
en ti y en Noah y Lucas. Sin vosotros, esto no sería igual. Cuando mis padres
me dijeron que veníamos aquí a pasar el verano solos. No me esperaba nada de
esto. No esperaba conocer a gente tan maravillosa como tú y como Noah. Ni que
me lo pasaría tan increíblemente bien este verano.
-Guau,
eres toda una poeta. –bromeó él. –No, en serio. Tienes toda la razón, este
verano es especial para mí. Es completamente diferente a cualquier otro que
haya vivido antes. Es una sensación extraña, pero me gusta.
-Sí,
todo esto es genial. Gracias por todo, Will. Creo que nunca te podré lo podré
compensar suficientemente.
-No
me lo agradezcas, Juliette. Jamás había conocido a alguien tan increíblemente
especial como tú. Me encantas. –acto seguido, me besó con cariño. Y yo, estaba
en las nubes.
Estuvimos
un rato allí, abrazados tranquilamente. Observando la preciosa puesta de sol. Creo
que me relajé tanto que estaba a punto de dormirme pero entonces, Lucas empezó
a chillar que fuéramos hacia allí. Querían cenar ya. Saqué los sándwiches que
quedaban de mi bolsa, y las moras que había recogido. Por suerte, aún nos
quedaba agua y Noah, llevaba manzanas en su bolsa. Así que no nos quedamos con
hambre.
Nos
tumbamos los cuatro alrededor de la hoguera que seguía ardiendo, ya había
anochecido. Will se levantó de pronto y dijo que iba al coche a por una cosa. A
los 5 minutos volvió con una guitarra en las manos.
-¿De
dónde has sacado eso? –preguntó Noah mirando asombrada a Will.
-Es
mía, la tenía guardada en el coche. He pensado que podríamos cantar algo. –dijo
sentándose a mi lado. Me incorporé y besé su mejilla sonriéndole.
-No
sabía que tocaras la guitarra. –añadió Lucas sorprendido.
-¿Alguien
se sabe alguna canción? –preguntó Will mirándonos.
Cantamos
varias canciones que nos gustaban. Yo propuse todas las de los anuncios de Estrella Damm, en cierto modo me
recordaban mucho a este verano, aunque no estaba en ninguna isla paradisiaca.
Cantamos también Summer Paradise, una
que nos sabíamos todos y que nos encantaba. Will y yo éramos los únicos que
sabíamos tocar la guitarra y nos íbamos turnando. Fue una noche perfecta.
Cantábamos, reíamos y jugábamos a perseguirnos entre nosotros, ya que Lucas y
Will nos querían tirar al agua. Me volvía a sentir como una niña de seis años
corriendo sin parar y riendo a más no poder, con sus mejores amigos. Me gusta
crecer y madurar pero tengo que admitir que estas cosas se echan de menos.
-¡Corre,
Juli! –chilló Noah. -¡Huye! ¡A mí me han capturado!
-¿Qué?
–dije sin enterarme de nada. De nuevo, me había perdido en mis pensamientos. Vi
venir a Will corriendo hacia mí, con una sonrisa en la cara. Corrí todo lo que
pude pero me atrapó, reí como una niña sin parar. – ¡Will! ¡Para!
-¡Nuuuuuunca!
–chilló él sonriendo feliz. Corría hacia la pasarela del lago conmigo en
brazos. Y caímos al agua. Estaba helada. Dios mío.
-¡Ah!
¿Por qué siempre termino tirada en el agua contra mi voluntad? –pregunté
intentando parecer indignada.
-Porque
te quiero muchísimo, y me gusta verte así de mojada. –dijo Will chinchándome.
Le saqué la lengua como una niña pequeña y le besé como nunca antes. Me sentía
inmensamente feliz. Todo esto era perfecto.
Estuvimos
un buen rato haciéndonos ahogadillas entre los cuatro. Al final, salimos del
agua porque empezábamos a tener frío y sueño. Me acerqué a Noah para proponerle
un plan.
-Ya
les vale a estos dos. Nos hemos empapado. –se quejó Noah riéndonos.
-Jajaja,
y qué lo digas. ¿Te quieres vengar? Tengo un plan. –propuse riendo
maléficamente.
-Vale,
pero no hagas eso. Realmente, me asustas. –aceptó ella riéndose.
Le
conté mi plan, que pondríamos en marcha en cuanto los chicos estuvieran
dormidos, por supuesto. Nos sentamos los cuatro alrededor de la hoguera para
secarnos un poco y cuando estuvimos más o menos secos, nos fuimos a dormir a
las tiendas de campaña. Yo con Will, y Lucas con Noah. Nos tumbamos abrazados
en el suelo de la tienda de campaña tapándonos con mantas. Estuvimos abrazados
un buen rato, yo intentaba no dormirme y se puede decir que lo conseguí, aunque
estaba bastante cansada. El día había sido realmente agotador. Comprobé que
Will estaba completamente dormido. Sin duda, estaba dormido como un tronco.
Salí al exterior de la cabaña, allí estaba Noah, mi compinche, esperando para
ejecutar nuestro plan de venganza.
-¿Lista?
–pregunté en un susurro.
-Sí,
Lucas está completamente dormido, ¿Y Will?
-Como
un tronco. Pongámonos en marcha.
-Espera,
espera. –dijo Noah frenándome. – ¿No deberíamos tener nombre en clave? ¿Cómo
por ejemplo “Tortuga” o “Águila”?
Solté
una risita ante la tontería de mi amiga y negué con la cabeza.
-¿Por
qué no, Juli? –preguntó con voz de niña pequeña. Me recordaba a mi hermano,
eran el uno para el otro. –Puede ser de gran ayuda.
-Vale,
vamos “Tortuga”. –bromeé yo caminando a paso rápido hacia el bosque.
-¡Eh!
¡Qué yo no he dicho que me quiera llamar “Tortuga”, Júlia! –se quejó alcanzándome
por detrás.
-Sh,
tú sigue gritando que se van a despertar, Noie.
Por
fin, se calló y pudimos avanzar entre los árboles sin ser descubiertas. Mi plan
era muy simple pero más que suficiente para vengarnos de los chicos cuando nos
habían tirado al agua. Gracias a la linterna que tenía mi móvil pudimos ver
entre los frondosos árboles. Guié a Noie hasta el lugar donde había encontrado
aquellos bichos por la tarde. Llevaba un pequeño bote para meterlos, eran como
una especie de arañitas o algo así. No creí que fueran venenosas. Noah también
encontró la piel de una serpiente que había mudado. Volvimos a la tienda
rápidamente, no soy una persona demasiado asustadiza pero de todos modos, la
oscuridad no me había gustado jamás. Era una sensación desagradable. Noah no me
soltó el brazo en todo el rato, decía que había visto en una película que, una
chica, desaparecía de ésta forma, por lo que no quiso despegarse de mí.
Regresamos rápidamente a las tiendas de campaña y entramos primero a la de mi
hermano sin hacer ruido. Estaba en un profundo sueño así que no tuvimos ningún problema. Soltamos unos
cuantos bichos de esos por el cuerpo y el pelo de mi hermano. Yo sabía que los
odiaba, me reí por dentro al ver la situación. Pero más me reiría cuando
despertasen. Salimos de su tienda y entramos en la nuestra, hicimos lo mismo
con Will y salimos al exterior. Noah y yo nos pusimos a chillar para que se
despertasen.
-¡Ahhhh!
–se oyó la voz de Lucas. – ¡Putos bichos! ¿Qué hace esto aquí?
Noah
se retorcía de la risa en el suelo, mientras yo la miraba partiéndome también de
risa. A los 5 segundos se volvieron a escuchar gritos, ésta vez eran de Will.
Me reí aún más que antes y en menos de lo que canta un gallo, ya estaban los
dos saliendo de las tiendas atemorizados por los bichos.
-¿Qué
hacéis vosotras aquí? –preguntó Lucas mirándonos desconcertado. Nadie contestó,
tan solo nos reíamos. Will también nos miraba sin entender nada. – ¿De qué os
reís?
-Espera
un momento, ¿habéis sido vosotras las que habéis puesto esos bichos en las
tiendas? –preguntó Will asombrado.
-Efectivamente.
–respondimos las dos sin para de reír.
-¡¿Qué?!
¿Por qué? ¿Cómo podéis ser tan malas? –gritó Lucas.
-Era
nuestra venganza. –admitió Noah entre risas y asentí.
-¿Venganza?
¿Por qué? –volvió a preguntar Will.
-Por
tirarnos al agua contra nuestra voluntad antes. –expresé mirándole con una
sonrisa. Ellos habían estado serios toda la conversación pero de pronto,
estallaron en carcajadas.
-Para
que luego digan que las mujeres no sois vengativas… No que va. –rió Lucas.
Charlamos
un rato más pero nos quedamos dormidos en la húmeda arena de la playa del lago.
A la mañana siguiente desperté por los potentes rayos de sol. Para mi asombro,
las tiendas estaban desmontadas y vi a Will y Lucas hablando con teléfono. Al
rato volvieron y nos informaron de que habían llamado a una grúa para que nos
rescatara el coche. Tras una hora o así, apareció un hombre con unas pinzas y
consiguió poner en marcha la batería del coche. Así que, en dos horas, volvíamos
a estar en casa.
Me encanto! y que Malotas son Juliette y Noah! Jajaja lo tendré en cuenta cuando vaya de campamento! :) Jajaja siguela pronto! Besos linda,te quiero :)
ResponderEliminarJajajaja:")Se querían vengar de ellos :D Gracias,guapa.Cuando pueda lo subo xx Te quiero
Eliminar